martes, 24 de diciembre de 2013

¡ Feliz Adviento !

¡El niño Dios ha nacido!

Algunas preguntas molestas en relación al aborto.

La eliminación de un embrión humano porque nos moleste, sea esa molestia de la naturaleza que sea, convierte al propio embrión en una cosa, en “algo” eliminable por las razones que se quieran dar. Pero acaso ese embrión humano, si no es todavía persona, ¿no es un proyecto de vida personal? 
Si desde el momento de la concepción se deja libertad para los procesos biológicos que procuran el desarrollo del ser humano en el vientre materno ¿acaso no se irá desarrollando como ser humano? ¿Qué diferencia puede haber entre el valor de mi vida ahora y el de la vida del embrión? ¿Por qué mi vida vale más que la del embrión? y, si se puede eliminar la vida del embrión, ¿Por qué no se podría eliminar cualquier otra vida humana por las mismas razones en cualquiera de sus etapas biológicas desde la concepción hasta la senectud?