domingo, 13 de noviembre de 2011

Sobre costumbres persas

[Cuenta Heródoto en el Libro I (133) sobre las costumbres de los persas lo siguiente: ]

"...suelen discutir los asuntos más importantes cuando están embriagados; y las decisiones que resultan de sus discusiones las plantea al día siguiente, cuando están sobrios, el dueño de la casa en que están discutiendo. Y si, cuando están sobrios, les sigue pareciendo acertado, lo ponen en práctica; y si no les parece acertado, renuncian a ello. Asimismo, lo que hayan podido decidir provisionalmente cuando están sobrios, lo vuelven a tratar en estado de embriaguez."

lunes, 22 de agosto de 2011

Por un puñado de dólares

Se masca la tragedia

Muchas de las melodías de Ennio Morricone tienen un tinte dramático que ha hecho de los Western de "serie B" películas geniales donde el drama que lleva al héroe a la tragedia de sus enemigos marca el compás de congoja de la muerte que sobrevuela como el buitre en espera del desenlace y sumen al espectador ante el más profundo e inmenso drama existencial en las postrimerías de la vida. Agárrate los machos y reza lo que sepas amigo.






video

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Qué es filosofía? Principio de la Lección I; Ortega y Gasset

[Para quien o quienes se quieran dar por aludidos en estos tiempos que corren.

Ortega inició un ciclo de conferencias en 1929 que, posteriormente, fueron escritas para la Revista de Occidente el año 1957. Me importa recalcar que hace mas de ochenta años ya de esto. Los primeros párrafos de la lección primera de esta innovadora forma de afrontar el problema de qué es filosofía son una invitación para continuar con toda la serie de lecciones que, desde luego, prometen y consiguen hacer bucear al lector y descubrir paisajes hasta ahora nunca vistos.]

"En materia de arte, de amor o de ideas creo poco eficaces anuncios y programas. Por lo que hace a las ideas, la razón de tal incredulidad es la siguiente: la meditación sobre un tema cualquiera, cuando es ella positiva y auténtica, aleja inevitablemente al meditador de la opinión recibida o ambiente de lo que con más graves razones que cuando ahora supongan ustedes, merece llamarse "opinión pública" o "vulgaridad". Todo esfuerzo intelectual que lo sea en rigor nos aleja solitarios de la costa común, y por rutas recónditas que precisamente descubre nuestro esfuerzo nos conduce a lugares repuestos, nos sitúa sobre pensamientos insólitos. Son estos el resultados de nuestra meditación. Pues bien: el anuncio o programa se reduce a anticipar estos resultados, extirpándoles previamente la vía al cabo de la cual fueron descubiertos.
Pero, como veremos, un pensamiento separado de la ruta mental que a él lleva, isleño y abrupto, es una abstracción en el peor sentido de la palabra, y es, por lo mismo, ininteligible. ¿Qué se gana cuando se comienza una investigación colocando al público frente a este acantilado inasequible que sería nuestro programa, es decir, comenzando por el fin ?
Renuncio, pues, a mayusculizar con letras de programa lo que este ciclo de conferencias va a ser, y me propongo comenzar por el principio, por lo que para ustedes puede ser hoy, como fue para mi ayer, término inicial..."

martes, 10 de mayo de 2011

Religión, pensamiento y literatura de la India antigua II

Segunda conferencia pronunciada por Don Francisco Rodríguez Adrados.

La Gita: El culto divino como amor. Influjo en Europa. La épica india: Mahabahrata y Ramayana. El Budismo y el Jainismo.

Comienza haciendo un resumen de la conferencia anterior. La literatura india empieza por la lírica. En el libro décimo del Veda se vislumbran ciertas reflexiones filosóficas y diálogos, las Upanisad.

La Gita. El culto divino como amor, es una canción que se empieza a hacer en torno al siglo III a.c y plantea los orígenes del mundo en torno a un dios, Krishna, que es un dios de Mathura, región al sur de Delhi.
Krishna es un avatar del dios Vishnu.

Tenemos algunas referencias sobre la india a través del griego Megástenes.

Y comienza a hablar de la épica india cuya obra más conocida es el Mahabhrata, poema épico que relata la lucha entre dos ramas de una familia.

Al Pandava Aryuna, amigo de Krishna (representación del dios Vishnu) quien hace de auriga del primero en la batalla que enfrenta a los Pandavas contra los Kuravas, en el momento del combate le surge la duda sobre lo que va a hacer que le lleva a plantearse lo que esta bien y mal por lo de matar a sus propios familiares en la lucha y las repercusiones de sus actos en sus reencarnaciones sucesivas.

El concepto de salvación será el tema central de la literatura india. Si se hacen cosas malas en esta vida tendrán repercusiones negativas en la siguiente y la solución tomada para este problema es la inacción, el no hacer nada garantiza no equivocarse para hacer cosas malas. Y surge la religión Yaina que viene de los ascetas.
Esta postura puede equipararse a la tomada por los Cínicos de Diógenes.

Y la Gita habla de la acción, pero sin apego, sin pecado, una acción mínima. Hay un teísmo a partir del dios Vishnu, una tendencia al monoteísmo.

Aparece Buda que introduce una modificación en el ascetismo buscando el camino medio entre el ascetismo y su contrario.

Acaba exponiendo el profesor una visión personal de que el hombre no puede rechazar la acción, la acción es natural al hombre. Le queda por hablar del Ramayana y el Jainismo que supongo lo hará en la siguiente lección.

martes, 3 de mayo de 2011

Religión, pensamiento y literatura de la India antigua I

Se ha iniciado hoy un ciclo de conferencias en Madrid impartido por el ilustre académico Don Francisco Rodríguez Adrados y que tendrán lugar todos los martes de este mes de mayo. He asistido este primer día y, aunque la sala estaba abarrotada ya que la entrada es libre hasta completar el aforo, aún llegando a las 19.30, que es cuando empezaba la conferencia, he tenido la fortuna de sentarme en primera fila.

Aunque en este resumen procuro ceñirme a la lección del profesor, no deja de ser una visión personal y por tanto sujeta a errores, posiblemente errores de comprensión o de perspectiva.

Del mito indoeuropeo al mito indio. El Veda: Religión y mito. Las Upanisads: El Atma y el Brahma. Filosofía india y filosofía griega.

El tema de hoy ha sido introductorio. De forma magistral y con una dosis de humor ha establecido un paralelismo entre ambas culturas, la helénica y la india sin que, según él, haya una prueba clara de que haya habido en algún momento del tiempo una influencia de una cultura en la otra.

Comienza hablando de la literatura, si se puede llamar literatura a esos comienzos en la trasmisión oral de los himnos a los dioses, esto es, el Veda.
El sánscrito como lengua perfecta de la que derivarán el resto de lenguas indias y a través de la cual se inicia esa trasmisión escrita hacia el 1000 -800 a.c
Y establece la correspondiente analogía de la trasmisión oral de la épica griega que se ve reflejada posteriormente en los textos de Homero.

El indoeuropeo como raíz de las lenguas que se ramificaron en el griego y el sánscrito. Establece también lo que hoy es Pakistán como lugar geográfico del asiento primero de los indios indoeuropeos.

En el mito indio se ve una representación muy extravagante de los dioses, alejados de la realidad humana y más apegados a la naturaleza, pero que en algunos momentos sí muestran ciertas cualidades humanas. Son dioses con menos biografía que los dioses griegos y más estrechamente ligados a la naturaleza.

Surge una reacción frente a esta confusión y magma de tantos miles de dioses, de formas variopintas y ésta reacción es el ascetismo que aparca la fiesta lujuriosa del desenfreno.
El asceta es el meditabundo que, impasible, permanece arraigado a una roca musgosa sin mover un párpado.
Arquíloco y Jenófanes, critican las extravagancias de los propios poetas griegos y dice Arquíloco "mucho mienten los poetas" siendo él mismo un poeta, lo cual le da cierta licencia por lo menos a saber de lo que habla.
Los indios, sin embargo, no se permiten estas críticas.
Aparecen los Brahamanes que son críticos con esa visión "dionisíaca" de los dioses y la forma de vida en la antigua india, son consejeros. Se habla también aquí del Ser y el No-Ser como último resquicio que deja las cosas sin ornamento. Es un balbuceo de filosofía. Las Upanisad, últimos comentarios de la esencia del Ser, son diálogos.

Y hay también el Brahama como el espíritu total, el todo, el fundamento y como contrapartida el Atma, el sí mismo, el "ensimismamiento".
Parménides también nos habla del Ser y el No Ser. Esa paradoja que hace ver al hombre un algo interior a las cosas.
Y surge la doxa (opinión) desfiguradora de la realidad frente al maya indio que habla de ilusiones inventadas que también desfiguran la realidad.

Hay una diferencia interesante entre el asceta indio impertérrito frente al crítico griego que toma acción, diferencia sobre la que ahondará en las próximas lecciones.

El griego no puede quedarse quieto como el asceta indio, tiene que actuar...

viernes, 11 de marzo de 2011

Vicisitudes de las ciencias; Ortega y Gasset

[Fragmento de un artículo, Vicisitudes de las ciencias, escrito por Ortega en Marzo de 1930 y que viene incluido en su libro Meditación de la técnica. Atención al colofón del último párrafo]


" En Galileo, fundador de la física, late una contradicción. Por un lado define maravillosamente la nueva ciencia que entre las manos le nace: "Consiste - dice - en medir todo lo que se puede medir y en conseguir que pueda medirse lo que no se puede medir. " (Ejemplo de esto último, el calor. La física del calor consiste en inventar el termómetro.) Hoy más que nunca la física confirma esa definición bautismal de Galileo y se da cuenta de que no es sino cosmometría. Mas, por otro lado, Galileo cree que la física es matemática; es decir, que los fenómenos naturales se comportan matemáticamente. En todos ellos intervienen como ingredientes el espíritu y el tiempo. Galileo cree a pies juntillas que la espacialidad y la temporalidad de las cosas son el espacio y el tiempo matemáticos, no el espacio y el tiempo métricos.

Ahora bien: esta es una creencia erronea, y es importante advertir que a esa creencia errónea se debe la instauración de la física. Un ejemplo curioso de la providencialidad del error. El hombre, para acertar, necesita poner todo, hasta su ilustre capacidad de equivocarse. Como el caso es, en verdad, ejemplar, permítaseme exponerlo.
La ciencia física, que comienza en el siglo XVI, no se debe a que ciertos hombres, abandonando los razonamientos puros, la especulación de los filósofos, se resolvieran a observar los hechos; como si los antiguos y medievales, que no tuvieron física, no hubiesen observado concienzudamente la naturaleza y no la hubiesen sometido a experiencias. Ni por un momento se presenta Galileo como el hombre del experimento frente a los escolásticos. Todo lo contrario. Contra su ley de inercia son los escolásticos quienes hacen constar la experiencia. Galileo no puede demostrarla por el experimento. Creer que lo característico de las ciencias físicas es la observación o experiencia, en ese vulgar sentido del término, es un padecimiento que hoy sufre solo algún señor Homais, farmacéutico de rincón provincial.

No la observación produjo la física, sino la exigencia de la observación exacta. Y exactitud es un vocablo que sólo tiene sentido propio, auténtico, en matemática. Lo nuevo de la nuova scienza de Galileo fue la introducción formal de la matemática en la observación, la cuantificación radical de los fenómenos por su radical mensuración; por tanto, la experiencia metemática.
Pero esta aplicación que Galileo hace de las leyes matemáticas a los fenómenos físicos hubiera sido imposible si Galileo no hubiese padecido el prejuicio de que los fenómenos físicos obedecen, sin duda alguna, a las leyes matemáticas; por ejemplo, si no hubiese creído de antemano y previamente a toda experiencia que en la naturaleza hay ángulos rectos y que en un triángulo corporal la suma de sus ángulos es igual a dos rectos. Para la física, la cuestión era averiguar a qué otras leyes especiales obedecían los fenómenos materiales, además de obedecer - esto era para él incuestionable - a las leyes geométricas. Por eso dice: "La verdad está escrita en la naturaleza con letras matemáticas" La física trata de leer tales palabras, pero ni siquiera discute el abecedario. Por eso Galileo no se ocupa de hacer experimentos con el fin de demostrar físicamente si hay en la naturaleza ángulos rectos. Quiere ello decir que para la física, hasta hace unos cincuenta años, era una cosa indiscutible y evidente que las leyes geométricas, por sí y a priori, son leyes físicas; que los cuerpos obedecen dócilmente a aquellas. La física, pues, comienza no por experimentar, sino, al revés, por no experimentar, por prejuzgar la docilidad geométrica de la materia.

Imagínese ahora que un físico se dijese radicalmente: "Para mí, como físico, no hay mas realidad que el resultado de mis medidas." Con ello no haría sino insistir en la voluntad de Galileo; pero, más consecuente que él, caería en la cuenta de que entonces la realidad no coincide con la matemática, mejor dicho, que ninguna matemática rige, da leyes a la realidad. Ninguno de los espacios construidos por las puras geometrías es el espacio real de la física. La inercia no es una ley física, por que supone al cuerpo exento de influjos dinámicos, de variaciones apreciables con la medición y, sin embargo, pretende decir lo que pasará a ese cuerpo. En Galileo, la rectilineidad, que es un carácter puramente matemático, se comporta como una fuerza física, y esto no es menos magia que el afán de moverse circularmente, supuesto en los cuerpos por Aristóteles. La materia no tiene preferencias geométricas.

Actitud tal en un físico indica que por un lado no acepta el imperio de la matemática sobre su ciencia. La declara independiente, autónoma. (nota mía: respecto a esto del imperio de unas ciencias sobre otras es interesante leer el artículo desde el principio, pero he pasado de escribir tanto). Física es medir. Acepta el físico este destino de mundimensor. Se contenta con él. Se encierra en él. Por otro lado, no pretende que ese destino suyo reobre sobre la matemática; es decir, no niega - como intentó Helmholtz y el positivismo - la independencia métrica de la matemática, no dice que las leyes matemáticas no valgan para sus objetos imaginarios. Al contrario, cuanto más irreal, menos experimental sea la geometría, mejor le sirve para su faena: le sirve para ordenar sus medidas. La realidad no se compone de letras matemáticas - tal fue el error de Galileo. Lo que pasa es que el físico usa la matemática como un instrumento más para sistematizar sus observaciones.

Esta es la actitud de Einstein. De lo que resulta que hoy, cuando más matemática - y más complicada - se emplea en física, es cuando la matemática tiene menos intervención substantiva por sí en la física. De ser en rigor un principio de la "realidad" física, ha pasado a ser un nuevo instrumento de la "teoría" física, como el nonius y la balanza. No manda sino que obedece.

La instauración de la física se debe, pues, a un error. Si Galileo hubiese contado con medios métricos más precisos y se hubiera encontrado con que la materia no es euclidiana, la física no hubiera podido nacer, porque el hombre de entonces no contaba con una matemática a la altura de tales precisiones de mensuración. Respetemos estas cegueras, que permiten al hombre ver algo. Todo lo que somos positivamente lo somos gracis a alguna limitación. Y este ser limitados, este ser mancos, es lo que se llama destino, vida. Lo que nos falta y nos oprime es lo que nos constituye y nos sostiene. Por tanto aceptemos el destino. "

domingo, 16 de enero de 2011

¡Acelera y no pises el freno!; Curro Ávalos

[Fragmento del libro "Libera todo tu potencial" de Curro Ávalos, exjugador de baloncesto del Unicaja de Málaga, donde deja claro cómo en diferentes aspectos de nuestra vida nos ponemos frenos a nosotros mismos a la hora de plantearnos abordar una acción o una empresa determinada]

"¿Recuerdas los primeros días al volante de tu coche cuando acababas de obtener el carné de conducir? ¿No te pasó nunca que arrancabas y comenzabas a conducir con el freno de mano puesto? ¿Reaccionaste acelerando a tope para poder continuar o soltaste el freno definitivamente? Es evidente que liberaste la palanca.

En la vida ocurre igual. Hay demasiadas personas que viven y actúan con el freno puesto y pretenden resultados que solo se obtienen a 50, 70, o 120 kilómetros por hora. Y en la mayor parte de los casos, operan de esa manera al mantener creencias limitadoras o negativas sobre sí mismos ante situaciones similares ya experimentadas con anterioridad, e incluso ante momentos no vividos pero que han desarrollado en su mente a base de escuchar a otros. Viven inmersos en su zona de confort, haciendo cosas normales y esperando resultados extraordinarios. ¡Menuda incongruencia!

Ocurre también que estas personas han asimilado la falsa idea de que para alcanzar sus sueños tienen que aplicar una energía en sus acciones similar a la de una bomba atómica .
"Para alcanzar tus metas has de sufrir más y sudar mucho más. Sangre, sudor y lágrimas. Pero al final tendrás lo que buscas". Sí, y además una temporadita en el Centro Psiquiátrico más cercano con visitas constantes de un cardiólogo especializado.
¿Por qué no nos fijamos en lo que hacen las personas de éxito?
Los conquistadores de metas no se obligan a pisar el acelerador cuando el freno de mano está ejerciendo su fuerza. Ellos saben que donde verdaderamente hay que trabajar es en "no pisar el freno", dejando que la inercia les haga avanzar al tiempo que hacen frente a sus creencias limitadoras para generar una nueva y mejor imagen de sí mismos.
Recuerda que todo lo que deseas está fuera de tu zona de confort. Si sueñas con alcanzar algo del exterior tendrás que salir a buscarlo eliminando de inmediato todo aquello que haga surgir en tu mente la idea de que no eres digno de tal cosa. Has de destruir ese "hermoso" jardín de tu zona de confort donde abundan la planta del "no puedo", la rosa del "tengo que" y los jazmines del "debería". ¡Has de hacerlo ya!"

jueves, 13 de enero de 2011

El dedo en la llaga

[Fragmento del libro de Mario Conde, Los días de Gloria]

"Vivimos un momento crucial en la sociedad española. Me atrevo a decir que en todo Occidente y hasta en el mundo como globalidad.
La crisis que nos asola es descomunal. No se trata, por supuesto, de un episodio cíclico propio del ritmo evolutivo de la economía. Va mucho más allá. No es un tópico, sino una afirmación incontestable, que en el fondo de nuestra situación lo que late es una verdadera crisis de valores. El andamiaje valorativo con el que hemos edificado nuestra convivencia es lo que en realidad ha fracasado, y el fracaso se mide no solo en términos de paro, quiebras, concursos, desempleo, sino, sobre todo, en la percepción del tipo de hombre que surge como resultado de los esquemas educativos, valorativos y convivenciales de estos años"